Transcripción
IUNIA RUSTICA
Jarifa escuchó la historia completa. Supo que Abindarráez había sido derrotado en el camino, que Narváez le había concedido tres días de libertad y que su esposo había prometido regresar.
JARIFA
Podemos pagar su rescate. Mi padre tiene bienes, yo también los tengo. Dime cuánto pide Narváez.
ABINDARRÁEZ
No pide dinero. Me dejó marchar confiando en mi palabra.
Si no regreso, podré conservar mi libertad, pero dejaré de ser el hombre que te prometió volver.
JARIFA
Entonces volveremos.
ABINDARRÁEZ
Jarifa, tú eres libre.
JARIFA
Precisamente por eso puedo elegir. Y elijo no dejarte regresar solo.
IUNIA RUSTICA
Y así, poco después de convertirse en marido y mujer, emprendieron juntos el camino hacia Álora.
Podían huir. Podían buscar otro reino, otra ciudad, otra vida. Nadie los perseguía, pero siguieron avanzando.
Cuando la fortaleza apareció ante ellos, Abindarráez regresaba para cumplir una promesa. Jarifa llegaba por voluntad propia, y Narváez estaba a punto de descubrir si había hecho bien confiando en un enemigo.
NARVÁEZ
Has vuelto.
ABINDARRÁEZ
Te di mi palabra.
NARVÁEZ
¿Y ella?
JARIFA
Soy Jarifa. Él regresó por honor. Yo he venido porque su destino es también el mío.
IUNIA RUSTICA
Narváez los contempló. El hombre al que había dejado marchar había regresado pudiendo escapar. Y la mujer a la que aquel joven amaba había escogido compartir las consecuencias de su promesa.
NARVÁEZ
Quien regresa pudiendo huir no necesita cadenas para demostrar su honor. Marchaos. Los dos sois libres.
IUNIA RUSTICA
Después intercedió para que el padre de Jarifa aceptara el matrimonio y la historia pudiera terminar sin vencedores ni vencidos.
En mi tiempo aprendí que una ciudad se construye con piedra, agua y generosidad. Esta historia añadió algo más: confianza.
Yo dejé mi nombre escrito en piedra. Abindarráez dejó el suyo en una promesa. Jarifa, en una elección. Narváez, en el perdón.
Las épocas cambian. Cambian las murallas, las lenguas y los nombres. Pero una ciudad continúa viva mientras conserve la memoria de quienes fueron capaces de cuidarla.
Soy Iunia Rustica. Y mientras Cártama recuerde, ninguna historia entregada a esta tierra desaparecerá del todo.
Ubicación
Este audio no está vinculado a una parada física del recorrido.